Crónica de la preparación de mi primer media maratón

Un viaje mental y físico

Todo es un complemento y va de la mano. Correr, nadar, hacer yoga, viajar, leer, escuchar música, comer, dormir, y hasta amar. Todo junto esta entrelazado, y en este momento escribo sobre correr, pero de seguro  que repercutirá en las otras variables.

A 140 días

Si aún no empezaste a correr, este es un buen día para empezar

Empieza el año 2015 y me propuse algunas metas, entre ellas viajar nuevamente a Europa (ya viajé), y correr una media maratón.  Tengo pensado correr 21 km el 6 de septiembre. Todavía no estoy corriendo lo de debería correr en una rutina de entrenamiento ideal para esa distancia, pero me propuse como meta llegar a correr una media maratón este año, y como un aspecto fundamental para las carreras es el psicológico, acá estoy escribiendo estas líneas para motivarme.

  El día que me agarró un calambre en el gemelo derecho a los 3 km de haber empezado a correr mis 10 km de entrenamiento supe que no había nada que me iba a detener. Llegué a los 3 km y el músculo gemelo derecho (el músculo de la pantorrilla) se me puso duro y rígido como una piedra. Me sentí frustrado al principio por no saber qué hacer, si seguir corriendo o volver caminando a casa. Me propuse seguir a una marcha menor, y fue ahí que me dí cuenta que a esa marcha menor podía correr a menor velocidad, pero mucho más distancia de la que me imaginaba. Iría  como una tortuga, pero con la posibilidad de correr más distancia que la misma liebre.  No solo terminé ese día de correr los 10 km, sino que llegué a mi casa después de la corrida, y casi no estaba cansado. Y el tiempo que había hecho era apenas un par de minutos más de lo que tenía estipulado. Quizás también me hubiera valido una lesión mayor haber seguido corriendo, pero bueno, eso está en la decisión de cada uno.

A 100 días

Correr y jugar

 Uno puede tender a pensar que correr es aburrido, porque no pasa nada. Y para mí, nada está más lejano que esa creencia popular. Sea donde sea tu entrenamiento, los desafíos pueden cambiar, y también pueden cambiar las cosas que te motivan. En mi caso corro por la calle, por lo general de noche, y me voy poniendo cosas para motivarme, como por ejemplo hacer un recorrido por calles atractivas, hacerme una playlist motivadora, desafiarme ante las adversidades climáticas o las que se vengan,  e ir definiendo pequeñas rutinas cotidianas que hacen la carrera más llevadera. Estas son algunas de de las cosas de las que le hablo:

Salgo de casa, y comienzo un trote corto para el lado de donde está el chico de seguridad. Con un brazo arriba y un pulgar levantado, lo saludo y empiezo formalmente la corrida. Al principio me muevo con la misma movilidad de un abuelo, a paso lastimoso, casi a la misma velocidad que una persona caminando. Ya no soy el pibe de 17 años que podía correr por el tiempo que quería y no le era necesario un calentamiento previo. Los 36 años no me toman mal parado tampoco, porque todavía me mantengo decentemente en forma, pero también hay que respetarlos.  Con el correr de los metros voy ajustando pequeños detalles como la respiración, los cordones, los auriculares, y esas cosas, y ya en un par de cuadras voy a estar en condiciones de correr normalmente. A las 6 o 7 cuadras recién me sentiré cómodo corriendo. En tiempos de frio, muscularmente recién me sentiré cómodo a los dos o tres kilómetros.

Llegado el primer km me encuentro con Acevedo, la primera paralela a la Avenida, “la calle” para correr, porque es la que se suele usar para ir y venir por Banfield a la hora de correr, principalmente porque tiene seguridad en todas las esquinas, y es un barrio lindo y tranquilo para correr. Ahí busco caras cómplices, gente de acostumbro ver corriendo en otras oportunidades, a pesar de que nunca pero nunca crucé ni un “hola” con nadie. Solo cruzo miradas de idas y vueltas, o de traspasos.

 Paso por la puerta un restaurant amigo que voy a comer seguido, y si alguna de las mozas justo mira para afuera, trato de hacer un saludo rápido con una sonrisa que me va a durar hasta la próxima esquina. Creo que una de las mozas tiene simpatía conmigo. Mi novia le pone cara de pocos amigos cada vez que nos atiende. Yo trato de ser cortes y le sonrío.  Si es verano y hay mesitas afuera es más probable que las vea y las salude. Antes de llegar al centro de Lomas pego la vuelta y me vuelvo por Alem, la calle paralela para el lado de las vías del tren. También es una calle iluminada, y con seguridad, los ingredientes necesarios para correr de noche por Banfield, que no está exenta de los típicos robos que ocurren en la mayoría de los barrios de Buenos Aires. Llegado a la estación de Banfield doblo para el lado de mi casa, para el sprint final, y terminar en la esquina del club, donde pasaré por la puerta para saludar al que haya en ese momento por ahí.  Ahora que tengo que incrementar el kilometraje para la carrera, supongo que daré dos vueltas por el mismo recorrido.

Playlist

Un infaltable para entrenar son los auriculares y mi ipod nano, que ya no vale nada, entonces lo puedo usar sin problemas de que me lo afanen. Tengo una lista de unas 300 canciones que la llame “canciones que escucharía el pájaro que da cuerda al mundo en Argentina”, en clara referencia al libro de Murakami, que dejó cierta marca en mi. Ahí puse mucho de Pearl Jam, mi banda favorita, y todo tipo de canciones raras pero que me gustan mucho y que disfruto escuchar, como Jack Johnson, Manu Chao, Sabina, Ramones, David Bowie, Drexler, Floyd  y mucho más.

A 80 días

Rutina de entrenamiento

Me imprimí 3 hojas de papel con el calendario día por día, y una rutina de entrenamiento gradual para poder llegar bien a la maratón. Quedó en la puerta de mi heladera y la voy completando día por día.  Básicamente dice que  como 3 meses antes hay que empezar corriendo 40 minutos 2 veces por semana, y una tercera vez hacer  5 piques cortos de 200 m sobre pendientes. Otros dos días más de la semana se pueden usar para trabajar los músculos con los tres ejercicios típicos para las piernas; sentadillas, tijera, y puente. Luego semana a semana se tienen que ir agregando 5 o 10 minutos a una de las  carreras de la semana, hasta llegar a los 120 min aproximadamente y mantener ese entrenamiento hasta la carrera.  Vi un montón de otras rutinas, y esta me resultó la más fácil de seguir e interpretar. Veremos si puedo…

Imposible is nothing

Pidamos lo imposible; lo imposible solo tarde un poco más. Ese era el slogan de la revolución de mayo del 68, y que Adidas después se valió de la misma palabra para hablar de los imposibles. Lo que en un momento nos parece imposible, poco a poco lo vamos viendo con más claridad. El cuerpo se acostumbra. Si pensamos que no hay forma de ver en la oscuridad de un segundo a otro, tenemos que darnos un tiempo prudencial y poco a poco vamos a poder distinguir las cosas. La carrera es larga, pero no imposible.

Ya no hay dolor, ya no duele y no va a doler

Siempre tuve problemas con los músculos isquiotibiales, esos de atrás de la pierna, por lo que recurría a una muslera elástica para protegerlos. Pero hace unos días el músculo problemático cambió. El que me duele al correr es el músculo gemelo, el de la derecha, y como consecuencia de eso, también me repercute en el Tendón de Aquiles, que recién ahora que busco en internet donde estaba, me doy cuenta que el tendón de Aquiles estaba ahí. Siempre pensé que estaba más abajo. ( días después me di cuenta que efectivamente, estaba más abajo, pero eso lo descubrí después). El problema después sería el Soleo. Una cosa repercute siempre en la próxima.

A 70 días

Justo do it

Otra de las cosas que sirven de motivación son justamente las frases que te estimulan a continuar, las que te hacen pensar y las que de ayudan a persistir mentalmente cuando el físico le va ganando la batalla a tu cuerpo y tu mente.

Never Give Up

Eso es lo que trataré de hacer. Nunca darme por vencido. Por más que duelan los músculos, no estén saliendo las cosas como estaban planeadas, haya dejado atrás al grupo con el que corría, o lo que fuere. Yo seguiré corriendo hasta la meta. Ese es mi propósito.

De que hablo cuando hablo de correr

Para ponerme en tono con la sensación de sentir las carreras, me regalaron el libro de Murakami “De que hablo cuando hablo de correr”, que es como una autobiografía del escritor contada desde el punto de vista de su pasión deportiva, es decir las maratarones de 42 km. Pobrecito el libro, me duró solo una semana en mi mochila. Me lo devoré vivo. Un libro recomendable.

La distancia entre el querer y el poder se acorta con el entrenamiento

Los entrenamientos son una parte fundamental para poder hacer una buena carrera el día de la competición. Tenía un profesor de básquet que decía que si entregábamos el 110 % de esfuerzo en cada entrenamiento, con que entreguemos el 100 % en los partidos iba a resultar suficiente.

Estímulos

Uno de los estímulos que se necesitan es el de compartir los logros y los esfuerzos con otra gente que también corre. Hacerlo solo y sin compartir tus logros puede ser muy gratificante para uno mismo, pero también es bastante más difícil. Por suerte acá en el trabajo hay tres chicas que corren, y con una de ellas y con su novio nos propusimos correr los 21 km.  Las otras dos todavía están indecisas, pero pueden tirarse a correr también. Casualmente son las tres chicas más lindas de todo el piso.  En realidad las casualidades no existen, lo que pasa es que el deporte es salud, y estas chicas son muy saludables. Todos los días nos contamos los progresos y las dificultades en los entrenamientos. Podría abandonar mi propósito de correr la carrera, pero si la apuesta es grupal, mi esfuerzo por correr será mucho mayor.

Motivación

A 60 días

Run Forrest

De seguro marcó una época para muchos. Forest Gump corriendo a lo largo de todo Estados Unidos expresa esa ilusión de lo que es correr y viajar a la vez, contemplando todo el paisaje rutero y pensando en vaya a saber qué. Todos se preguntaban porque corría, sin saber que era algo que simplemente le había salido de adentro. A veces simplemente hay que hacer lo que te sale desde adentro. Y a Forrest le salía correr. Run Forrest! Le gritaba Jenny.

Atomo  y vendas elásticas

A falta de dos meses para la carrera, mis preocupaciones pasan por mi músculo gemelo derecho que está mal trecho y me duele en cada movimiento que hago, y por la ropa que use el día de la carrera. Lo que me preocupa de esto último es si llevarme un abrigo o correr directamente en remera. Eso creo que dependerá de cómo esté el tiempo el día de la carrera. Por la primer preocupación, una amiga me recomendó calentar y elongar los músculos antes de salir a correr (yo pensaba que con un trote lento bastaba para aflojar los músculos), y como complemento, ponerme átomo desinflamante y si tenía también una venda eslástica. Por suerte en mi siguiente entrenamiento seguí todas las recomendaciones, y el dolor en el músculo no me resultó una pesadilla para correr. Pero igual la lesión sigue estando, y a pesar de que no pasó nada en 10 km, no sé cómo puede resultar en 21 km.

La liebre vs la tortura

La tortuga soy yo, y la liebre también soy yo. Es una batalla y una carrera contra uno mismo, jugando con diferentes estrategias. La liebre irá rápido y gastará muchas energías al principio de la carrera, y la tortuga irá lento, pero constante. A pesar del resultado, yo simpatizaba mucho más con la liebre que con la tortuga. Pero por estos momentos considero que un poco de cada uno no viene nada mal. Una de las claves para correr será ir a un ritmo mediano a lento. De esa forma siento que puedo aguantar mucho más, no me ahogo, y los músculos aguantan más también.

Mente sana en cuerpo sano

Se debe orar que se nos conceda una mente sana en un cuerpo sano.
Pedid un alma fuerte que carezca de miedo a la muerte,
Que considere el espacio de vida restante entre los regalos de la naturaleza.,
Que pueda soportar cualquier clase de esfuerzos,
Que no sepa de ira, y esté libre de deseos

Cita griega clásica

Si en algo me ayuda correr, es en que me ayuda a clarificar la mente y las ideas. Con la excusa de correr, también se activan cosas relacionadas, como comer mejor, dormir mejor, disfrutar de la música, eliminar el stress laboral con cada gota de sudor,  planificar tiempos de placer, y reducir tiempos de óseo internauta. La hora que le dedico a correr se la estoy sacando a una hora colgado en internet o mirando la tele. Es un buen cambio.

Alimentación

Otra base para poder afrontar mis entrenamientos fue la de empezar a comer mejor, sino iba a ser imposible correr y poder rendir. Como todo internauta, abrí 15 ventanas distintas en la compu , y busqué la alimentación saludable para corredores. La verdad es que no saqué mucha más info de la que ya tenía, pero me sirvió para recordármelo y aplicarlo con más rigurosidad. La avena, la banana, las frutas secas y los hidratos de carbono son la esencia para un corredor. Y muchas otras cosas más, claro, pero tampoco ahondaré en detalles.

A 54 días

Sóleo

Seguí buscando en internet y me di cuenta que el músculo que me duele es el sóleo, que ni siquiera sabía que existía. Es un músculo entre el gemelo y el tendón. Tengo que masajearlo, ponerle hielo y cuidarlo, sino voy a estar en problemas para correr los 21 km. No tengo ganas de desgarros ni nada parecido.

Gemelera

Tampoco sabía que existía ese término. Estaba acostumbrado a las musleras, que van en en los muslos, pero en este caso necesito ajustar el gemelo, entonces va una gemelera. Ahora si parezco un hombre mayor corriendo. Como me agarren dolores en el músculo gemelo izquierdo me compro la otra gemelera. Actualización; lo mejor que podes comprarte para olvidarte de estos problemas, son medias de compresión.

A 52 días

Living on the edge

Estoy viviendo en un límite muy estrecho entre un entrenamiento que me posibilite hacer una buena carrera, y provocar una lesión en algún músculo, principalmente de las piernas, y por lo tanto abandonar toda posibilidad de correr la media maratón. 

Médico

El año pasado me hice un chequeo médico completo y estoy perfecto, por lo que en lo que respecta a la salud del corazón y los niveles en sangre no me tendría que preocupar. Las lesiones musculares corren por otro camino.

Mi viaje diario

Correr me moviliza. Es el momento del día donde puedo salir y resetear mi cabeza, pensar en cosas nuevas que apenas llegue a casa las anotaré en un cuaderno. Como si fuera un sueño. Puedo proyectar, pensar en nuevos viajes en mente, tomarme el recorrido como un viaje a algún lugar, pensar que estoy corriendo al lado del mar yendo para el lado del muelle, o en la Rambla de Barcelona, o corriendo a la par de los tuk tuk que van camino a las ruinas de Angkor. La mente de da todas esas posibilidaes, y el cuerpo te ayuda a poder imaginarlas mejor. Trataré de dar todo para poder correr una media  maratón este año, y si no lo consigo, podrá ser el año que viene seguramente, pero voy a estar contento el camino recorrido.  

Ya estoy anotado en la media maratón. Compré una revista para correr. Me compré las dos gemeleras, unas calzas,  y pienso comprarme un pantalón corto decente y una camperita dry fit o algo parecido. Hace unos días corrí por primera vez 15 km seguidos, y por suerte me sentí bien, y hasta terminé corriendo los últimos 2 km más rápido de lo que me hubiese imaginado. A lo único que le temo en la carrera es a dos cosas: un calambre/tirón/desgarro, y a los desórdenes estomacales productos del nerviosismo de la misma carrera. Son dos cuestiones difíciles de controlar, pero por lo menos se pueden tratar de evitar haciendo lo que se crea conveniente.

 En el trabajo somos cuatro seguro que vamos a correr, y después un chico y una chica que también dicen que se van a anotar, pero hasta que no los vea con la inscripción no les creo. Lamentablemente una de las que corre usualmente dice que 21 km le parece mucho, así que en ese sentido ya tenemos una baja. Tengo que decidir si me llevo el ipod para correr o no. Creo que lo voy a llevar, no es nada pesado y me puede ayudar a motivarme en los malos momentos. Lo que si, tendría que dejarle unas 200 canciones que se que me van a motivar cuando las escuche. Y debería hacer la lista cuanto antes.

El dia de la carrera

Llegó el día de la carrera y me sentía más seguro que nunca. Todos los miedos los había dejado atrás. Claro que estaba nervioso, pero no por eso iba dejar de disfrutar esa fiesta. Por suerte no tuve mayores problemas y completé los 21 km en apenas algo más de 2 horas. Estaba feliz, el objetivo esta cumplido. Nico Tissoni fue mi gran compañero de aventura en esa carrera. El voló mas rápido que yo, pero comenzar con alguien al lado siempre es importante. Gracias Nico!!!

Después de esa primer medio maratón hice las proximas 5 ediciones más de la media maron de Buenos Aires y en 2019 hice mi primer maratón. Solo hay que animarse y saber que no hay imposibles.

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