El arte de tomarte un bondi

Dicen que Buenos Aires fue pionera en esto de usar transportes colectivos por la ciudad. Colectivo, ómnibus, bondi, bus, o como lo queramos llamar. Este post es un pequeño homenaje a este transporte amado y odiado que nos lleva de acá para allá a todos juntos por la ciudad.

Los buses de antes eran pintorescos, regordotes, pintados con “firuletes”, y decorados a estilo y gusto de su dueño, que muchas veces era el chofer.  Mi abuelo fue dueño y chofer de un colectivo de la línea 45, el que va de Remedios de Escalada a Ciudad Universitaria.

De chico me subía a los colectivos con mi mama y me parecía increíble el hecho de saber que bondi tomarnos. Yo tenía 4 años, iba en el  551 desde mi casa a Lomas y pensaba; – Cuando sea grande una tarea difícil en mi vida va a ser saber que bondi tomarme para ir de un lugar a otro. La vida no será nada fácil…

La gracia de subirse a un bondi siempre estaba en tratar de que te toque un boleto “capicúa”, porque el boleto tenía una numeración de 5 dígitos. Eran pocas las posibilidades, pero varias veces me tocó.  Después el boleto tradicional, de colores, dejó de usarse, y el chofer ya no era el que te vendía el boleto, sino que lo hacía una máquina tragamonedas.

Y ahí del arte de tomarte un bondi era poder conseguir las monedas para viajar, porque escaseaban y solo se podía viajar con monedas. Una vez adentro del bondi había que empezar a meter moneditas adentro de un “sapo” por llamarlo de alguna forma. Había señoras que lanzaban las monedas hacia el sapo como quien la tira a la Fontana de Trevi.  Por lo general las dulces señoras se querían desprender de las moneditas chiquitas, entonces sacaban boleto arrojando a la fuente unas 20 moneditas de 5 y 10 centavos hasta obtener su boleto. El problema era que a veces el sistema funcionaba mal y el sapo “escupía” todas las monedas rechazando la operación, entonces el show de la viejita tirando monedas a una fuente volvía a empezar.  Además con la inflación, meter 35 moneditas de 10 centavos para sacar un boleto se iba a transformar en toda una aventura. Ahora por suerte tenemos la “SUBE”, una tarjeta para cargar , que solucionó muchos problemas de monedas, de billetes y de tiempos. Espero que siga funcionando decentemente bien como hasta ahora. 

“Busca un bondi que la escupa bien lejos,

Yugoslavia, o La Paternal… “

Patri, Los Caballeros de la Quema

Un dato de color sobre los bondis de Buenos Aires, es que hay dos bondis que hacen un recorrido similar y circular, pero con distinto sentido. El 62 sale de Constitución para el lado del bajo, de Paseo Colón, pasa cerca de Retiro, facultad de derecho, Once, y vuelve a Constitucón. El 61 hace el camino inverso, sale de Constitución para el lado de Once, y después para por la facu de derecho, cerca de Retiro, Paseo Colón y vuelve a Constitución.

 Una táctica que no falla. Cuando hace frío y el bondi no tiene aire acondicionado ni nada que se le parezca, sentarse en el fondo, que ahí está el motor y los asientos están calentitos.

Recuerdo una historia fantástica; estaba en una fiesta en un depto, en realidad en una reunión tipo cumpleaños, con mucha gente, y como pasa en esas ocasiones, me puse a charlar con una pareja que nunca había visto, los típicos conocidos de conocidos. En un momento de la charla, le pregunté al chico como se habían conocido, y él me dijo: – La conocí en un viaje en bondi. Viajamos muchas veces en el mismo bondi y hacíamos el mismo recorrido, y un día me animé y le hablé. Estamos hace dos años juntos.  Creo que es el sueño de todo chico que alguna vez (creo que a todos los mortales nos pasó) tuvieron un amor platónico dentro de un bondi. Y si aún no lo tuvieron, subansé a un bondi en Buenos Aires, se van a enamorar de la chica morocha que está leyendo en el asiento de a uno cerca del fondo. Casi seguro. Y casi seguro que no se van a animar a hablarle. Y si le hablan, también es casi seguro que te mire con cara de ¿Sos loco?  y ni siquiera te de cabida. Quedensé mejor con el amor platónico antes de confirmar una derrota amorosa en el bondi.

En algún momento me consideraba un experto en adivinar quién se estaba por bajar, entonces me posicionaba cerca de esa persona, y cuando se levantaba ya tenía un asiento para mí. Mi estrategia era ver las caras de las personas y saber que había unas cuadras adelante. Por ejemplo, , si un chico sentado tiene cara de estudiante, y hay una facultad a menos de 10 cuadras, posiblemente tenga un asiento disponible dentro de unas pocas cuadras.

Otra que no se si saben muchos: Si sos un porteño y estás en el Conurbano bonaerense, medio perdido, sin guía T que te rescate ni Smartphone para consultar el “comoviajo.com” o la página del gobierno de la ciudad, y querés volver a Capital, tomate cualquier colectivo que tenga numeración entre 1 (el que pasa por Rivadavia), y 100 (retiro Lanús). Todos te van a dejar dentro de la Capital Federal.

“Salgo a la escarcha y me trepo al ochenta.
Haciendo zetas llego a tu balcón.
Te mereces abrigos que hoy no tengo…
mientras los tejo quardá esta canción”.

Ni a la esquina, Los Caballeros de la Quema

 Hay otra regla de la que ninguno escapa: La ley de Murphy. No te pasa solo a vos; les pasa a todos los mortales. Llegando a la parada del 60 posiblemente veas que se acercan 4 bondis juntos, pero todos pasan antes de que vos llegues a la parada. Lo que sigue a continuación serán 20 minutos de espera (que te parecerán 2 días y medio), y en ese lapso te vas a dedicar a contar los bondis que pasan por la misma calle; contás 6 bondis de la línea 12, 8 bondis 152, 4 de la línea 39, y posiblemente pasen unos 15 bondis de un bondi que en ese momento no lo necesitás, pero cuando lo necesitás no pasa nunca.  Muchos de esos también te dejan bien, pero están en una parada diferente, por lo tanto no los podés tomar. Y si te llegás a ir para esa parada, lo más probable es que no pase ninguno más, y que cuando llegues a la parada del 12, veas pasar el 60 que esperaste por más de 20 minutos. Es una fija, sabelo.

“De gonzález catán, en colectivo, 
A la cancha de boca, por laguna, 
Va soñando -hoy ganamos el partido- 
La niña de los ojos de la luna”.

Dieguitos y Mafaldas, Joaquín Sabina

Nadie mejor que Cortazar para contar un cuento sobre colectivos: En su libro “Bestiario”, un pedazo de libro (chiquito por cierto), hay un cuento llamado “Omnibus”, en donde Clara realiza un recorrido en bondi hasta Retiro. Puro realismo mágico de carácter social. Acompañando a la Ley de Murphy, la otra que es fija es que cuando vengan dos bondis juntos de la misma línea, el bus que va hasta las manos te va a frenar y casi no vas a tener lugar para entrar, y el otro bondi pasará a un costado sin detenerse siquiera, y por lo general vacio.

 Otra regla de oro; si te estás por subir a un bondi, y el colectivero frena suave, te abre la puerta del bondi amablemente, y te hace un gesto de “buenas tardes” con una sonrisa, lo que te recomiendo es que NO SUBAS AL BONDI!  Esperá el próximo, porque ese chofer amable posiblemente sea el más lento de todos, va a ir lento, vas a ver muchos bondis pasarte por el costado, y vas a tardar mucho más con el bondilero amable (pero lenteja). Tomate el próximo, yo sé lo que te digo, me lo vas a terminar agradeciendo,  vas a ver que va a ir mucho más rápido…

“Te vestiste y te acompañé
a tomar el ciento cuarenta y tres
Me miraste y yo te miré
me abrazaste y yo te besé
y te fuiste”.

Vuelve a casa, Ataque 77

Hace unos años, cuando tener internet no era algo común, lo ideal era ir con una “guía T” de bolsillo, que era un librito muy chiquito con las cuadrículas de toda Capital federal (y en su defecto el Gran Buenos Aires también), y cual batalla naval, uno tenía que hacer coincidir el número del bondi de donde estaba cerca, con el número del bondi a donde quería ir. Suena complicado al explicarlo, pero no era nada difícil ponerlo en práctica.

“Que ritmo triste, solo me acompaña el ruido del colectivo. 
Que ritmo triste, soy como un canario sin alpiste. 
Tengo mi alma en venta y el colectivo 60”.

Que ritmo triste

En facebook encontré muchas páginas alusivas a los bondis, pero dos me llamaron la atención; una es “Chicas bondi”, donde se publican las fotos de las chicas que viajan en los bondis de Buenos Aires, y que tanto nos quitan el aliento cuando viajamos. La belleza esta en las calles y andando en bondis. Hay otra página de Facebook que se llama “Bondis que parecen telos”, y que me hizo recordar mucho a algún bondi de la línea 39 que me tomaba y que parecía un telo ambulante. Cortinas de terciopelo, luces de neón, un equipo de música de primera calidad, y luces tipo violetas. Parecía un boliche, y de seguro ese bondi habrá tenido otros usos luego de terminar su jornada laboral…

Extraído de la página http://www.jaloubob.com.ar/ , aquí se muestra una lista de colectivos y sus premios:

  1. Primer premio al recorrido más elegante: línea 102 (su vuelta por Barrio Parque no tiene desperdicio, más allá de que en ningún momento de su recorrido se introduce en los llamados “Barrios Bravos”.
    2- Recorrido “más gauchito”: Linea 152. El jurado sopesó un recorrido largo pero agradable, aguantador y pintoresco (La Boca, Vicente Lopez, etc)
    3- Primer premio al mejor recorrido Cultural: Línea 110 (ver entrega anterior de “Curiosidades…”)
    4- Recorrido más insoportablemente largo: Línea 108: Retiro – Liniers en 3 horas.
    5- Recorrido más feo: linea 33.
    6- Premio a la Eficiciencia de recorrido: Lineas 61-62
    7- Premio al recorrido más ecológico: línea 130, pasa por la mayor cantidad de kilómetros de verde.
    8- Recorrido más divertido: Línea 39,

Yo soy un porteño falso, porque en realidad no me considero porteño, porque soy de Banfield, del Gran Buenos Aires, y utilizo bastante los bondis para moverme por la ciudad. Como recomendación les aconsejo tener un “mapa mental” en su cabeza, con los bondis que nos pueden acercar de un lado a otro. Por ser del sur, yo utilizo muchos que pasan por Constitución, como el 60, 61, 39, 84, 96, 53, 45, 51, 165 y alguno que otro más. Además, el 132 y el 152 son fundamentales también, porque siempre son útiles. O en su defecto, tener amigos geógrafos, obsesivos con la temática, que si los llamás, le decís donde estas y a donde querés ir, te dicen el número de bondi enseguida. En la carrera de geografía existen esos loquitos…

Si tenes mucho tiempo y se te ocurre que querés saber el recorrido de las líneas más de 500 lineas  de colectivos de Capital y Gran Buenos Aires, visitá esta página:

http://www.omnilineas.com.ar/buenos-aires/colectivo/linea-1/

De nada. Pavada de recorrido tienen los choferes del 96. Mis respetos hacia ellos.

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